Los métodos de blanqueamiento
Los métodos de blanqueamiento pueden dividirse en tres grupos principales:
Blanqueamiento químico
En esta técnica, sólo se utiliza o aplica una pasta o gel a los dientes de una forma u otra, a menudo con la ayuda de "cucharas" fabricadas de forma personalizada.
No olvide que este método de blanqueamiento puede provocar cierto impacto negativo en el esmalte.
Blanqueamiento fototérmico
Este método también utiliza un gel, se aplica a los dientes y se calienta con la ayuda de una fuente de luz. La fuente de luz puede constar de una serie de luces LED, una lámpara o un láser de diodo.
No debe olvidar tampoco del posible impacto negativo que puede provocar en el esmalte. Además, existe un riesgo adicional de que se produzcan daños en los dientes debido al proceso de calentamiento.
Blanqueamiento fotoquímico
Este método activa el gel utilizando una lámpara UV (luz azul) o un láser KTP (luz verde).
Este método difiere de los mencionados anteriormente en que la fuente de luz cuenta con un efecto blanqueador en los dientes (fotooxidación).
Este tratamiento blanquea con más profundidad los dientes.
Al utilizar la luz UV, los tejidos (labios, encías, lengua, etc.) deben protegerse debidamente para evitar posibles quemaduras.
Al utilizar el láser KTP, no existe ningún riesgo de quemaduras, pero las encías deben protegerse (protección para las encías) para evitar que se introduzca gel en ellas.
Una gran ventaja del proceso de blanqueamiento con el láser KTP es que las investigaciones científicas han demostrado que no existen efectos adversos
